Estas galletas son típicas de Mallorca, concretamente de Inca, y las más famosas las comercializa la marca Quely con el nombre de Quelitas.
Yo las he preparado muchas veces, porque me gustan mucho, pero hasta ahora siempre hacía la misma receta, que podéis consultar pinchando aquí, aunque la verdad es que desde que ví esta otra receta y la probé, me gustó mucho más.
A partir de esta receta podemos hacer las variaciones que queramos, así cada uno las puede hacer a su gusto, con harina integral, semillas, con trocitos de tomate desecado, con aceitunas, con aceites aromatizados, con hierbas aromáticas (romero, orégano, albahaca, ...) y un largo etcétera.
Ingredientes:
- 200 gramos de agua.
- 100 gramos de aceite de oliva.
- 35 gramos de manteca de cerdo.
- 30 gramos de levadura fresca.
- 550 gramos de harina.
- 10 gramos de sal.
Preparación:
Thermomix:
Ponemos en el vaso de la thermomix el agua, el aceite y la manteca y programamos 2 minutos - 37º - velocidad 1.
Añadimos la levadura fresca y mezclamos unos segundos a velocidad 5.
Incorporamos la harina y la sal y programamos 20 segundos a velocidad 6.
A continuación amasamos 3 minutos a velocidad espiga.
Precalentamos el horno a 180º C turbo.
Estiramos la masa con ayuda de un rodillo, no muy fina ( ½ cm. aprox.) y le damos forma con un cortapastas apropiado.
Forramos una bandeja de horno con papel antiadherente y vamos colocando las galletas. Marcamos en cada una de ellas unos agujeritos en el centro con un tenedor de postre. Dejamos reposar unos 20 minutos en un lugar templado hasta que estén gorditas.
Horneamos unos 60 minutos a 140º ó 150º, turbo. Para que queden crujientes por dentro es preciso una cocción lenta y larga.Las sacaremos cuando estén doradas. Probaremos una galleta antes de sacar el resto para comprobar que en el centro está crujiente.
Método tradicional:
Calentamos un poco el agua y disolvemos la levadura fresca en el agua tibia mezclando bien con las manos hasta que esté totalmente disuelta. A continuación añadimos el aceite y la manteca (a temperatura ambiente). Incorporamos la harina y la sal y mezclamos bien. Amasamos un poco la masa resultante hasta conseguir una masa elástica.
Precalentamos el horno a 180º C turbo.
Estiramos la masa con ayuda de un rodillo, no muy fina ( ½ cm. aprox.) y le damos forma con un cortapastas apropiado.
Forramos una bandeja de horno con papel antiadherente y vamos colocando las galletas. Marcamos en cada una de ellas unos agujeritos en el centro con un tenedor de postre. Dejamos reposar unos 20 minutos en un lugar templado hasta que estén gorditas.
Horneamos unos 60 minutos a 140º ó 150º, turbo. Para que queden crujientes por dentro es preciso una cocción lenta y larga. Las sacaremos cuando estén doradas. Probaremos una galleta antes de sacar el resto para comprobar que en el centro está crujiente.
Fuente: Las recetas de Antonia














Formamos un rollo sellando bien la masa para que no se escape el relleno durante la cocción. Dar forma ligeramente puntiaguda a la cabeza. Estirar la masa para obtener la cola.
Colocar las patas bajo el cuerpo y dar un corte en la masa que será la boca. Mantenerla abierta con una bola de papel de aluminio untada con mantequilla.
Precalentamos el horno a 200ºC, y se pone un recipiente con agua caliente en la base (para que genere vapor durante la cocción). Se mete el cocodrilo en el horno y se baja la temperatura a 180ºC con turbo. Estará listo a los 30-35 minutos hasta que veamos que está dorado y bien cocido.







Cubrirla con las lonchas de jamón serrano.
También le podemos añadir pasas para un sabor agridulce, pero yo no las puse.




Y en el centro colocar una bola con el tercio de masa que nos ha sobrado
