miércoles, 21 de septiembre de 2011

Focaccia con tomates cherry y romero


Hace unos días preparé esta focaccia para llevar a casa de mis tios Jaime y Laura, que organizaron una merienda familiar en su casa. Mis tios son geniales (bueno, todos mis otros tios también, que no se me enfanden jeje) pero la verdad es que les estoy muy agradecida porque nos ayudaron a gestionar el visado para ir a China este verano, y además, nos regalaron la guía de viaje y un libro fantástico que os recomiendo, Los cisnes salvajes. Pues eso, que son estupendos.
Pero a lo que vamos. Esta foccacia prácticamente es la misma receta de la focaccia con ajo y romero, pero con una pequeña variación, ya que lleva tomates cherry (del huerto de mi suegro, ricos, ricos).
Salió muy esponjosa y sabrosa, a mi me gustó más que la de ajo y romero.

Ingredientes. Preparación previa:
  • Unas ramas de romero fresco, tomates cherry, aceite de oliva y sal.
Para la masa madre:
  • 100 gr. de agua.
  • 165 gr. de harina de fuerza.
  • 5 gramos de levadura fresca.
  • 1 cucharadita de azúcar.
Para la masa de focaccia:
  • 260 gr. de agua.
  • 20 gr. de levadura fresca
  • 50 gr. de aceite macerado
  • 450 gr. de harina
  • 10 gr. de sal (equivale a una cucharadita de postre)
Al final:
  • sal Maldon (para espolvorear al final)

Preparación:

En un bol apto para el horno, colocar los tomates cherry junto con tomillo fresco, sal y aceite de oliva y hornear durante 10-15 minutos a 200°C. Reservar. Una vez frio le he añadido más aceite de oliva y lo he dejado macerar un par de horas.

A continuación colocamos en un bol todos los ingredientes de la masa madre y los amasamos con las manos hasta formar una bolita.
Pasamos esta bolita a otro bol con agua templada y la dejamos 15 minutos. La bola se hundirá, y transcurrido este tiempo saldrá a la superficie fermentada y lista para utilizar.

Seguidamente ponemos en la encimera o en la amasadora los ingredientes para la focaccia. Hacemos un volcán con la harina y en el centro añadimos el agua templada con la levadura disuelta, 50 gr. del aceite macerado y la sal que en vez de echarla en el líquido la echaremos en la harina para que no afecte a la levadura.

Amasamos unos minutos y añadimos la bola de masa madre fermentada.

Amasamos de nuevo todo junto, si necesitamos más harina la vamos añadiendo poco a poco hasta conseguir una masa no demasiado pegajosa.

La metemos en un bol grande, la tapamos con film transparente y la dejamos levar hasta que haya duplicado su volumen.

Una vez que ha levado la sacamos y la amasamos sobre la mesa enharinada, lo justo para desgasificarla.

Enharinamos la bandeja del horno o ponemos un papel para horno y ponemos la masa dentro. La dejamos reposar unos 10 minutos para que la masa se relaje y no encoja cuando la vayamos a estirar.

Le damos la forma de la bandeja con las manos o con el rodillo, yo he preferido utilizar las manos. No importa la perfección, ya que es un pan rústico.

Vertemos parte del aceite macerado de los tomates y el romero sobre la masa. No añadiremos todo, dejaremos un dedo o dos de aceite en el vaso para añadírselo al final.

Ahora hundir los dedos de ambas manos en la masa para que penetre el aceite. Sin miedo, llegando a tocar la bandeja. Dejar los agujeros asi como queden. Esparcimos el romero y los tomates.
Dejamos reposar la masa de nuevo unos 45 minutos sin tapar. Cuando la masa esté casi lista ir precalentando el horno a 240-250ºC.


Cuando hayan pasado los 45 minutos cojeremos la bandeja con la masa, que habrá levado y estará espectacular. Luego la meteremos en el horno durante 15 minutos.

Pasados los 15 minutos y una vez dorada la focaccia la sacamos del horno y la rociamos con el aceite que habíamos reservado. Para no ponerle demasiado aceite lo he puesto con un pincel de cocina.
Después la espolvoreamos con las escamas de Sal Maldom.

Se puede comer tan pronto como deje de quemar. Está realmente deliciosa acompañada de quesos o embutidos.

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