domingo, 15 de mayo de 2011

Fardelejos


Durante estas vacaciones de Semana Santa estuvimos unos días en La Rioja con unos amigos. Alquilamos un monovolumen y recorrimos parte de esta preciosa tierra.
Una de las cosas que me encanta hacer cuando viajo es asomarme a todos los escaparates de pastelerías, y ahí es donde ví las cajas de los famosos Fardelejos. Especialmente en Arnedo, de donde son originales. Me quedé con la curiosidad de su sabor, ingredientes y elaboración.
Una vez en casa busqué la receta y me puse manos a la obra.
Parece ser que es una receta de origen árabe, como tantos postres con almendra.
La masa exterior es una especie de hojaldre y el relleno recuerda mucho al mazapán, aunque más ligero.

Ingredientes para la masa:
  • 125 ml. de agua
  • 125 ml. de manteca de cerdo
  • un pellizco de sal
  • 275 gramos de harina
Ingredientes para el relleno:
  • 2 huevos pequeños o 1 huevo grande
  • 270 gramos de azúcar
  • 250 gramos de almendra molida
  • ralladura de medio limón
Preparación:

Para preparar la masa pondremos a calentar en un cazo el agua, la manteca y la sal.
Cuando la grasa se haya derretido, sin llegar a hervir, lo verteremos en un bol y añadiremos la harina poco a poco.Trabajar la masa con las manos y formar una bola. Reservarla envuelta en un paño de cocina o en una bolsa de plástico. Debemos reservarla en un lugar cálido para que no se enfrie. Al llevar manteca de cerdo se cuartearía.
Para preparar el relleno batimos los huevos junto al azúcar y la ralladura de limón, después añadimos la almendra molida. Mezclamos bien y reservamos. Debe quedar una masa densa.

Para preparar los fardelejos enharinamos la mesa de trabajo y vamos tomando porciones de masa que estiraremos con el rodillo hasta que quede muy fina. Entonces colocamos en el centro del hojaldre una cucharadita del relleno, doblamos la masa y ayudados por una ruleta dentada cortamos rectángulos de aproximadamente 4x6 cm. Apretaremos bien los bordes con las yemas de los dedos o con las púas de un tenedor para evitar que salga el relleno. Luego los freimos en abundante aceite hasta que adquieran un color avellana.
Los escurrimos bien sobre servilletas de papel y cuando están fríos los espolvoreamos con azúcar glasé.

 Nota: Es importante espolvorear solamente los que se vayan a consumir porque sino la masa se puede reblandecer.


2 comentarios :

Lola dijo...

Con dulces así da gusto descubrir lugares y luego llevarte sus sabores a casa, una pinta y me supongo que un sabor estupendos. Un beso. Lola

Roser dijo...

Lola, la verdad es que estaban muy ricos, pero al ser fritos, con uno ya quedas "servida" jejeje

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